La Iglesia: ¿Una “Cueva de Ladrones”?
El abuso sexual de menores es “la explotación de un niño para la gratificación sexual”. Hoy en día dicho problema está siendo un tema muy popular, sobretodo al interior de la iglesia. Pero, ¿qué motiva al agresor a cometer esta atrocidad? En muchos de los casos es el resultado de experiencias no satisfactorias (relaciones inconclusas, fracasadas, etc.). Los transgresores pueden ser tanto hombres como mujeres, teniendo mayor incidencia los varones; éstos, según estadísticas son quienes cometen un 90% de los abusos sexuales, en la mayoría de los casos los agraviantes son conocidos de los menores. Estudios indican que los transgresores pueden tener la tendencia a consumir drogas y abusar de las mismas. Los transgresores pudieron, en su infancia, ser abusados. Se cree que los abusadores tienen si autoestima muy deteriorada y consideran que el tener una experiencia sexual con un menor es mucho más fácil y menos amenazadora que con un adulto.
Generalmente el abuso se comete en la pre-adolescencia y en menores más jóvenes, y en la mayoría de los casos comienza como un “juego especial” entre el ofendido y el transgresor. El transgresor, en un 90%, tiene una posición de autoridad sobre el menor ofendido, es alguien en el cuál el ofendido deposita su confianza y amor. Conforme las caricias avanzan hasta el grado de llegar a tener un contacto sexual más profundo, el agresor suele decirle al menor que lo que están haciendo es su “secreto especial”, un “exclusivo de los dos”, uno que “solo ellos deben saber”.
Cómo dije, generalmente existe una relación especial de afecto y respeto. Dicho respeto pudiéramos verlo representado en ministros religiosos. Hoy en día eso es lo que está sucediendo, algunos padres pertenecientes a la iglesia católica romana están abusando sexualmente de jóvenes adolescentes, esto se refleja en el alarmante número de acusaciones hechas contra estos “siervos de Dios”.
La depravación sexual finalmente ha llegado al umbral de la Iglesia. Algunos ministros católicos, confiesan abiertamente sus preferencias sexuales, algunos dicen: “Técnicamente, es la actividad homosexual –no la preferencia- lo que es considerado pecaminoso”, algunos inclusive tienen tendencias pedofilas. La situación se hace presente tanto en la iglesia protestante como en la católica. Habiendo aquí una diferencia. La Iglesia Evangélica ha tomado acciones más drásticas que las que la Iglesia Católica ha adoptado. No obstante, pareciera ser que la Iglesia Católica no ha tomado las suficientes medidas preventivas, no así la Evangélica. Acaso ¿estará la Iglesia Católica “tapando” la “pequeña mancha” negra en la alfombra blanca?
En Boston, el cardenal Bernard Law declaró que su diócesis enfrenta más de 236 demandas legales por abuso sexual cometidas por sacerdotes pertenecientes a su diócesis. Ochenta y seis personas han tomado acciones legales contra el ya destituido Rev. John Geoghan. Como respuesta a estas acusaciones, Law intentó indemnizar a los agraviados, para esta acción propuso a la arquidiócesis tener un fondo estimado entre US$ 15 000,000.00 y US$30 000,000.00. La arquidiócesis, falló en contra de Law. El departamento financiero de la arquidiócesis argumentó que esto: “podría consumir substancialmente todos los recursos de la arquidiócesis que estarían disponibles, por lo tanto, tal acción podría dejar a la arquidiócesis imposibilitada para poder prever una justa y proporcional respuesta para otras victimas”.
Lo curioso es que la arquidiócesis de Boston ya ha pagado un estimado, desde mediados de los 90’s, de US$ 15 000,000.00 a US$ 40 000,000.00 a personas “ofendidas” por “las acciones” del Rev. Geoghan. Actualmente la arquidiócesis enfrenta decenas de reclamos pasados y decenas más de nuevas reclamaciones en contra de dicho padre y otros. Pareciera ser que la Iglesia Católica no ha hecho nada al respecto y es alarmante la declaración que Law da: “Hasta hace un mes atrás, pensábamos que había por lo menos 30 acusaciones más (en contra del Rev. Geoghan) sobre las 86 ya existentes. Sin embrago, recientemente ese número de 30 ha crecido en exceso hasta llegar a 150 acusaciones adicionales”.
Lo alarmante es ver que la Iglesia pareciera hacerse de la vista gorda, como se dice coloquialmente. Creo que nuestra sociedad está despertando del letargo que, por años, la Iglesia Católica mantenía sobre sus feligreses; pero al parecer la Iglesia no se da o no quiere darse cuenta que sus feligreses ya no son aquellas “ovejas” a quienes podían llevar donde ellos quisiesen. Digo pareciera, porque tan solo en los Estados Unidos más de dos mil padres católicos han sido acusados de abuso sexual. Dos mil es una cifra bastante alta. Una que no cualquiera pasaría por alto. Imaginemos que son dos mil los agraviados, son dos mil personas que habitualmente abandonaran las filas de la Iglesia. Pero como en Boston un solo sacerdote enfrenta 213 cargos por abuso sexual, supongamos que multipliquemos esa cifra por los dos mil sacerdotes acusados de cometer estas atrocidades, tendríamos un resultado alarmante: 426 000 agraviados. Una cifra que debería importarle a la Iglesia Católica, más pareciese que no. En lugar de condenar tal actitud el fallecido Papa Juan Pablo II dice:
“personalmente y profundamente estamos afligidos por los pecados de algunos de nuestros hermanos que han traicionado la gracia de la Ordenación en sucumbir incluso al más penoso de las formas del mysterium iniquitais en su trabajo en el mundo. Mientras la Iglesia demuestra su preocupación por las víctimas y se esfuerza en responder en verdad y justicia a cada una de estas dolorosas situaciones, todos nosotros –conscientes de la debilidad humana, pero confiando en el poder restaurador de la divina gracia- estamos llamados a abrazar el Mysterium Curcus y a comprometernos con nosotros mismos, más a la búsqueda por santidad. Sabemos que el corazón humano siempre ha sido atraído a lo malo, y que el hombre es capaz de radiar paz y amor a aquellos alrededor de el solo si se encuentra con Cristo y se permite ser “alcanzado” por Él.”
En mi punto de vista, lo que el Papa intenta decir es una justificación a las acciones cometidas por clérigos. Por otra parte estudiosos religiosos y demás miembros de la Iglesia rechazan y condenan tales hechos. Es difícil encontrar posturas a favor de la Iglesia Católica salvo por ella misma. Sin duda en Latinoamérica, no ha habido tal explosión de denuncias, sin embargo, esto no significa que no suceda.
La Biblia dice en Miqueas 6.8: “¡Ya se te ha dicho lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios”. Esto es un mandato dado por Dios a sus siervos. Los ministros que abusan sexualmente de sus feligreses o congregantes, están incumpliendo con el mandato dado por Dios. Los padres que comenten estas atrocidades, lo menos que están haciendo es practicar la justicia de la cual predican, de la misericordia que dicen tener, y si de verdad fueran siervos humillados ante Dios, no cometerían este tipo de abusos. Al contrario, intentarían hacer lo que es correcto delante de Dios, pues hasta donde tengo entendido es a Él a quién sirven, o ¿me equivoco?
Si me preguntan, yo creo lo que la Biblia dice. Creo que es en base a ella que debemos regir nuestra vida, y no a través de lo que sentimos o creemos es correcto. La Biblia dice en Romanos 13.13: “Vivamos decentemente como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. Más bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa”.
Se supone que los ministros estudian la Biblia, para eso fueron al seminario, por ende deben de conocer lo que esta dice. Por lo tanto, ¿Porqué algunos viven en orgías y otros en inmoralidades sexuales como lo es el abuso sexual?, ¿Será acaso que la nueva generación de seminaristas no es más que un cúmulo de homosexuales reprimidos?, ¿Acaso la Iglesia le esta abriendo las puertas a hombres que se sienten atraídos por el mismo sexo, cuando la Biblia condena tal estilo de vida? Quisiera pensar que no. Pero una cosa lleva a la otra. No quiero generalizar y poner en tela de juicio las preferencias sexuales de todos los ministros religiosos, pero la plaga y ha empezado y seguramente se irá esparciendo cuál fuego en pastizal. En los Estados Unidos, el porcentaje de padres homosexuales paso a ser del 15% al 50%, un ejemplo de esto es el caso del Rev. Jay Pinkerton, el cuál dice: “Sabía que no quería casarme, y yo amaba la Iglesia, lo he pensado desde que era chico, y parecía un lugar seguro. No tendría que preocuparme acerca de mi sexualidad. Nadie sospecharía que yo saliera con otros hombres.”
Caray, ese tipo de declaraciones debería alarmarnos. Ese es un pensamiento que se esta volviendo más común entre los clérigos “gay”. Pero aunque esto sucede con los homosexuales lo mismo podría suceder con los padres que abusan sexualmente, pues “nunca nadie sospecharía que, siendo padre, sintiera atracción por los niños”.
La Iglesia Católica debería hacer lo que la Iglesia Evangélica está haciendo, en lugar de justificar sus pecados y deseos carnales. La Iglesia Evangélica esta implementando medidas de prevención antes de que sucedan eventos de este tipo.
Por el lado de la Iglesia Evangélica, tenemos un ejemplo de lo que están haciendo. Gray Maithia, pastor principal de la Grace Community Church, dice que su Iglesia ha adoptado medidas para prevenir y contrarrestar el abuso sexual. “tenemos huellas dactilares y expedientes criminales de cualquier persona mayor a los 18 años que trabaja con niños. Si viene con expediente criminal, no puede trabajar con niños”.
Por su parte la directora del ministerio para niños Debby DeBernardi dice que la política de la Iglesia requiere, por instancia que los adultos vayan en par a supervisar los baños y asegurarse de que no hay ningún adulto, para que el niño pueda entrar.
Creo que, como sociedad, no tendríamos que fiarnos mucho de los que se dicen ser “guías espirituales”. La única manera de prevenir el abuso infantil por parte de algunos ministros religiosos es: creando una cultura de comunicación con los menores, decirles, que hay gente mala que quiere hacerles daño. Enseñarles que cuando algún adulto haga algo con él que no le guste se lo haga saber inmediatamente.
No somos nadie para juzgar a las personas, de eso se encarga Dios. Más bien tenemos que estar alertas, y preguntarnos si realmente la Iglesia se habrá vuelto una “cueva de bandidos y ladrones”.
Bibliografía:
- Amanda Ripley, ”Inside the Church’s Closet”, En: Time Magazine, Vol. 159 No.20, © 2002 Time Inc. An AOL Time Warner Company. All Rights Reserved. Nueva York, Mayo 20 del 2002.
- Johanna McGeary, “Can the Church be Saved?”, En: Time Magazine, Vol. 159 No.13, © 2002 Time Inc. An AOL Time Warner Company. All Rights Reserved. Nueva York, Abril 1 del 2002.
- Mark Clayton, “Sex abuse span spectrum of Churches”, The Christian Science Monitor, www.faithandvalues.com
- Ron DePasquale, “Boston archdiocese pulls out settlement over abuse claims”, The Nando Times, © 2002 AP Online, www.nandotimes.com.
- John Paul II, “Letter of the Holy Father Pope John Paul II To Priests for Holy Thursday 2002”, www.vatican.va.
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- Family, Laity, Women and Youth, United States Conferences of Catholic Bishops, “Caminen en la luz: Una Respuesta Pastoral al Abuso Sexual de Menores”, http://usccb.org
Fuentes de Poder en México
Éste escrito pretende abordar un tema, que considero importante, para poder aventurarse en este complejo viaje de querer comenzar a comprender un poco la situación caótica en la que; como sociedad, vivimos hoy en día en México. El poder, sin lugar a dudas, es no solo una posición sino un tema que debe ser analizado para analizar la razón por la cuál envenena a la mayoría de las personas que logran accesar a él. Desde una perspectiva socio-política es que presento este trabajo.
El tema del poder, su origen, su influencia, y sus alcances por mencionar algunos aspectos; es uno que sin temor a equivocarme podría llenar con facilidad salones enteros con libros, podría de la misma manera generar discusiones interminables e interesantes. Comprender, cómo es que se da el poder en la clase política de nuestro país, nos ayudará a comprender muchas de las situaciones por las que México está atravesando el día de hoy. Creo que este tema tiene el potencial de generar en nosotros una conciencia mas equilibrada que nos coloque en una posición desde la cuál nosotros podamos hacer una diferencia por pequeña que ésta sea.
Pretendo, a través de este trabajo, presentar información relacionada con el poder para así analizarlo desde la perspectiva política mexicana; a fin de comprender un poco mas a fondo la realidad en la que México está inmerso en la actualidad y generar así un interés por hacer algo al respecto, a través de nuestra trinchera como sociedad. Con el presente trabajo pretendo analizar la idea de que el poder en México ha sido desvirtuado, mal usado, mal entendido llevando así a las personas que lo poseen a realizar una serie de acciones que lejos de construir destruyen; primero corrompiendo a los poseedores del mismo y segundo a los que no lo tienen, llevando así a nuestro querido país una paso a la vez al estancamiento y retraso a pesar de que nuestra sociedad es una tecnológica mas no moderna.
Partamos de la definición de la palabra poder, según la Real Academia Española encontramos definiciones sumamente interesantes: Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo. Acto o instrumento en que consta la facultad que alguien da a otra persona para que en lugar suyo y representándole pueda ejecutar algo.
Podemos decir que el poder es dado a una persona, entidad u organización por los miembros que la forman. El objetivo primordial del poder es que un tercero en representación nuestra, cabe mencionar que “en representación nuestra” involucra tomar en cuenta nuestra opinión, tome decisiones en favor nuestro mas no en perjuicio nuestro.
Sociológicamente existe un debate sobre el origen del poder. Hay quienes sostienen que el poder es una forma de someter a las personas, otros por su parte le ven como una herramienta que facilita y permite que se realicen objetivos en común. El poder tiene, en sí mismo, el potencial de ser generador, de ser el impulso necesario para que metas en común se concreten. Hablemos por un momento desde la perspectiva organizacional. El CEO de una empresa transnacional; en un país distinto del de la sede, tiene el poder otorgado por las oficinas centrales para realizar las operaciones necesarias para que cumplan con las expectativas de crecimiento de la corporación. Al tener el poder, el CEO tiene la responsabilidad de mover a la gente que está debajo de él a trabajar para alcanzar las metas establecidas por la corporación de forma global. Este tipo de poder hace que se cumplan objetivos en común. Contrario a esta forma de ejercer el poder existe el de la fuerza.
Para hablar de esta otra forma de poder es necesario mencionar algunas de las diferentes formas en las que se puede acceder a este. Se puede llegar a una posición de poder a través de la persuasión, carisma, autoridad, conocimiento, persuasión, influencia entre otras. Pero también están estas formas alternativas de obtener poder, que no necesariamente involucran un común acuerdo, como lo son la fuerza y la violencia (coacción & coerción).
Ya que estamos hablando del poder mencionemos cinco pilares sobre los cuales está sostenido el poder:
- Poder legítimo: el poder legitimado se refiere al poder de un individuo o grupo gracias a la posición relativa y obligaciones del detentor dentro de una organización o sociedad. El poder legitimado confiere a quien lo detenta una autoridad formal delegada.
- Poder de referencia: el poder de referencia se refiere a la capacidad de ciertos individuos para persuadir o influir a otros. Está basado en el carisma y las habilidades interpersonales del detentor de poder. Aquí la persona sometida al poder toma como modelo al portador de poder y trata de actuar como él.
- Poder experto: el poder experto es el que deriva de las habilidades o pericia de algunas personas y de las necesidades que la organización o la sociedad tienen de estas habilidades. Al contrario de las otras categorías, este tipo de poder es usualmente muy específico y limitado al área particular en la cual el experto está cualificado.
- Poder de recompensa: el poder de recompensa depende de la capacidad del detentor de otorgar recompensas materiales; se refiere a cómo el individuo puede dar a otros como recompensa algún tipo de beneficios, como: tiempo libre, regalos, promociones, incrementos de sueldo o de responsabilidad.
- Poder de coacción: el poder de coacción se basa en la capacidad para imponer castigos por parte de quien lo detenta. Puede asimilarse a la capacidad de eliminar o no dar recompensas y tiene su fuente en el deseo de quien se somete a él de obtener recompensas con valor, pero bajo la forma negativa del temor a perderlas. Ese miedo es lo que, en último término, asegura la efectividad de ese tipo de poder. El poder de coacción, no obstante, tiende a ser la menos efectiva de todas las formas de poder, al generar resentimiento y resistencia.
Para hablar sobre los efectos del poder en México, debemos hacer un poco de historia. Creo que desde que la historia oficial nos dice que México se constituyo, hemos visto como la gente ha peleado por obtener tan deseable instrumento. Desde la, tan llamada, conquista vimos como los españoles ayudados por diferentes etnias tomaron la Gran Tenochtitlán, tomando así y para sí el poder. Desde entonces los españoles subyugaron a la población de la entonces Nueva España. La forma como accedieron al poder sin lugar a dudas fue por la vía coercitiva.
Al continuar la vida en la Nueva España pronto los hijos de los españoles comenzaron a desear poder ejercer control total sobre semejante fuente de ingresos de la corona. Es así como los criollos empiezan a coquetear con el poder. Ven el la riqueza una forma de controlar. El dinero, no hay que olvidar, es otra forma en la que se puede llegar a obtener poder.
Hablemos también de esta institución que diciéndose heredera de los preceptos y enseñanzas de su fundador no hizo mas que prostituirse con el poder, al hacerlo mantuvo sometida a su ambiciosa voluntad a una sociedad que no sabía leer. La lectura era otro de los privilegios reservados exclusivamente para los vicarios, para esos buenos hombres regordetes vestidos de negro, que ansiosos buscaban la forma de solventar sus acomodadas vidas y en algunos casos excéntricos.
Singular sinergía se produjo de la unión de la clase privilegiada con la clase espiritual. La combinación de estos dos no hizo más que hundir día a día a los mexicanos. La historia, si decidimos apegarnos al relató oficial, nos dice que la sociedad mexicana estaba cansada de estar sometida a la corona española. Si decidimos hacer caso a otras voces que resuenan en los anales de nuestra historia veremos que la iglesia estaba cansada de tener que mandar sus fondos a España. Por lo que ven como imperante la necesidad de cortar vínculos con la Madre Patria para así proteger los tesoros del Señor. Se urde una alianza. Misma que funcionó hasta que se cortaron nexos con la corona.
La historia sigue su curso y los pensadores de la época influenciados por el pensamiento de la Revolución Francesa deciden reducir la influencia de la iglesia. Cosa que los conservadores de la época no recibieron gustosamente. La iglesia usó los confesionarios como instrumentos de adoctrinación y manipulación para, tras bambalinas, aferrase un poco mas al poder.
Podríamos seguir hablando de la historia y llenar muchas hojas, mas ese no es mi objetivo. La razón por la cuál he hecho mención a un poco de la historia de nuestra nación es para que logremos comprender que a lo largo de su vida el deseo de poder la ha maltratado. Desde su concepción hasta que se constituyó como República expresado en la Constitución Política. México ha sido víctima del poder.
Cuando comprendemos que a lo largo de la historia el deseo por este instrumento de representatividad ha desencadenado innumerables luchas, algunas sangrientas otras peleadas desde las trincheras del saber. No es difícil entender como una institución política, saboreó no solo la influencia sino los beneficios que la silla presidencial le dejaba, se negó a dejar semejante facultad. Bastantes beneficios fue los que el poder trajo a la nación pero fueron aún mas los beneficios particulares que este engendró. Beneficios que obligaron a los ocupantes de la residencia oficial a buscar formas de perpetuar a su institución política y con ella sus ideales en el poder por; según la historia oficial, mas de 70 años.
El día de hoy podemos ver como puestos en el día a día de la vida política de nuestra nación son el instrumento perfecto para detener el progreso de México. El poder es un arma de dos filos. Lo ideal sería usarlo para construir un mejor país. La gente que tiene el poder debería recordar que la sociedad a través de un acto democrático les ha dada el honor y privilegio de representarnos, ese pensamiento por si solo debería crear en ellos un sentido de responsabilidad.
Bibliografía:
- http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=poder
- French, J.R.P., & Raven, B. (1959). ‘The bases of social power,’ in D. Cartwright (ed.) Studies in Social Power. Ann Arbor, MI: University of Michigan Press.
- México Ante Dios, Francisco Martín Moreno, Alfaguara, 2007
- Soboul, Albert: La revolución francesa. Vilassar de Mar: Oikos-Tau, 1981.
- Charles Chiniquy, Fifty Years in the Church of Rome, Johnson Press, 2008.
- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Sista Editorial, 2009.
Solidaridad & Justicia Social
El presente ensayo busca contestar, básicamente, la interrogante sobre si utilizaré mi profesión exclusivamente para mi bienestar o buscaré; a través del ejercicio de mi profesión, exista justicia social. Para comenzar hay que definir con claridad el significado de los conceptos sobre los cuales planeo escribir. El primer término que se requiere poner sobre la mesa es: solidaridad. La definición es la siguiente: Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. Encuentro esta definición bastante interesante y digna de ser discutida, pero eso lo haré más adelante, pues de su eventual discusión, así como de su meditación; se pueden desprender grandes lecciones. La segunda definición, quizá más compleja de explicar, es; quizá, justicia social. Se ha hablado mucho en nuestra sociedad contemporánea; desde plataformas y perspectivas morales, políticas así como religiosas, sobre la importancia de ensalzar, el así llamado, bienestar social. Personalmente, debido a mi formación espiritual, creo que como individuo estoy llamado a hacer lo bueno: ayudar a los huérfanos, a las viudas, levantar la voz por aquéllos que no la tienen, por aquéllos a quiénes este derecho se les ha sido arrebatado. Justicia social es la combinación de las dos palabras que conforman dicho término. Justicia por una parte significa: Aquello que debe hacerse según derecho o razón. “Perteneciente o relativo a la sociedad” es como el diccionario define la palabra social.
Creo que es necesario hablar de solidaridad y justicia social hoy, porque veo que nuestra sociedad ha dejado de ser inclusiva, se ha olvidado de su prójimo, se ha vuelto egoísta y solo piensa en su bienestar; sin tomar en cuenta que hay individuos y comunidades que están ignorados, o sencillamente abandonados en medio de su pobreza, injusticia y soledad. Son estas comunidades, sociedades y grupos vulnerables las que necesitan hoy que volteemos a verles, que alcemos la voz (nosotros que podemos) por ellos y que busquemos los mecanismos para marcar una diferencia en su realidad. Realidad que es diametralmente opuesta a la nuestra. Realidad que puede cambiar si nosotros estamos completamente dispuestos a ser iniciadores de ese cambio. Las cosas no suceden ni se dan por generación espontánea. Se requiere de un comienzo, de un desarrollo, pero sobre todo de una correcta implementación de aquello que se nos ha dado, de aquellos mecanismos, de aquellas decisiones, de aquel deseo por ver un mejor futuro no solo para nosotros sino para aquellos que nos rodean, para aquellos que socialmente están indefensos. Es en medio de esta reflexión que una pregunta surge en mi mente: ¿cómo voy a utilizar mi profesión para marcar la diferencia en la vida de aquellos que viven en una situación de injusticia? ¿utilizaré mi carrera solo para mi bienestar o buscaré la forma de utilizar mi educación universitaria no solo para mi bienestar sino para el bienestar de aquellos que me rodean? Considero que éstas preguntas reflejan un problema ético en sí mismas. La problemática, desde mi punto de vista, es sencilla; me desarrollo profesionalmente de forma hedonista o decido abrazar la corriente deontológica, dónde ya no solo importa aquello que me produce a mi placer, sino aquello cuyo motor es el bienestar común y actuó en base a la premisa principal de la deontología. Dicha premisa se enfoca en “los principios sociales generales que seres racionales bajo ciertas situaciones ideales se ponen de acuerdo y actúan en consecuencia”. Actuar de forma hedonista sería sencillamente desempeñarme profesionalmente bajo las premisas que la corriente telelógica propone. Para mí estas dos corrientes éticas presentan un dilema, debido a que son diametralmente opuestas, ya que la teleología propone que conceptos tales como el bien, el mal, y el deber están subordinados al concepto de la finalidad de una acción (en términos mas coloquiales: “el fin justifica los medios”) mientras que la deontología promueve que se actúe bajo principios universalmente aceptados.
Estoy convencido que como licenciado en Comercio Internacional tengo una responsabilidad no solo hacia la institución que me formo, sino para con mi país, y para con la sociedad. Y cuando hablo de sociedad; incluyo a todos aquellos que por razones, quizá ajenas a ellos, se encuentran en condiciones desiguales a las mías. Es mi responsabilidad como licenciado adherirme a la causa primordial, por la cuál estudie, que desde una perspectiva completamente deontológica; sería buscar el bienestar y crecimiento de la sociedad a la cuál me estaré incorporando. Estoy convencido y creo firmemente en la misión del ITESM; la cuál dice lo siguiente: “Es misión del Tecnológico de Monterrey formar personas íntegras, éticas, con una visión humanística y competitivas internacionalmente en su campo profesional, que al mismo tiempo sean ciudadanos comprometidos con el desarrollo económico, político, social y cultural de su comunidad y con el uso sostenible de los recursos naturales.” El tener una visión humanística, implica tener un alto grado de compromiso para con la causa general de nuestra sociedad la cuál, desde mi perspectiva, es buscar el desarrollo de la misma a través del ejercicio ético, responsable, justo y respetuoso de nuestra profesión. No solo, durante mi estadía en este Instituto, he adquirido conocimientos y herramientas técnicas que me capacitan para poder desempeñarme sobresalientemente en el área laboral. Me niego a creer que el Tecnológico de Monterrey solo me ha dado esas herramientas. Estoy firmemente convencido que mi alma máter ha desarrollado en mi, como persona y como profesional, un compromiso inequívoco con la lealtad, lo verdadero, lo justo, lo honesto, y es el conjunto de estás virtudes las que me llevan a tener un pacto para no solo velar sino buscar el desarrollo social de mi comunidad. Al buscar el cumplimiento de este pacto estaré, sin lugar a dudas, procurando que haya justicia social en mi comunidad.
Quizá, en mi vida, no haya un llamado para dejarla e ir a una comunidad apartada, desprotegida y en condiciones extremadamente vulnerables e injustas. Quizá no sea así como yo ponga mi parte en traer justicia a la vida de áquellas personas que día a día, no solo viven, sino que están sumergidas en un ambiente de completa injusticia. Pero a través de mi profesión, a través de tratar a mis clientes, empleadores y colegas de forma justa, equitativa, respetuosa estaré siendo justo para con la sociedad. También a través de ofrecer mis servicios de forma gratuita cuando, por ejemplo, alguna organización sin fines de lucro desea importar ayuda para comunidades afectadas dentro del país, creo que es una forma, no solo de hacer, sino comprometerse con la justicia social. Por lo que me quedo con, lo que Aristóteles, dijera y que, es considerada por muchos, la base de lo que hoy conocemos, entendemos y llamamos justicia social: “dar a cada uno lo que le corresponde; es decir, en proporción a su contribución a la sociedad, sus necesidades y sus méritos personales”. Me llama poderosamente la atención que no dice que se le de a la sociedad si uno tiene el ánimo o las ganas para hacerlo. Como licenciado en Comercio Internacional decido utilizar el ejercicio de mi profesión, la toma de decisiones que de este ejercicio resulten, que la forma de conducirme siempre contribuya a la sociedad de forma benéfica, de forma que no la dañe (sino todo lo contrario), que a través del ejercicio de mi profesión pueda yo contribuir a subsanar; en la medida de lo posible, las necesidades de aquellos individuos dentro de mi comunidad que están viviendo en situaciones de injusticia social, política y económica. El ser un egresado del Tecnológico de Monterrey, no solo me llena de orgullo sino que al mismo tiempo, me recuerda que se espera de mi el ser un profesional del Comercio Internacional que sea comprometido con mi sociedad y que al mismo tiempo sea un individuo cuyos estándares éticos no solo reflejen la educación obtenida desde casa sino que sea un conducto de todos los valores morales así como éticos que esta prestigiosa institución ha fomentado y alentado durante mi formación profesional.
BIBLIOGRAFÍA
- ARISTÓTELES, Ética a Nicómaco. Introducción, Traducción y Notas de José Luis Calvo Martínez, Alianza Editorial, Madrid 2001.
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A quick thought on Women
I’m not quite sure how to start writing this paper. Guess I’ll start by saying that I am a pro-women-equality activist. If you allow me, for a moment, I’ll speak out from my own experience and what I have seen first hand. I was raised by a working, strong, intuitive and inspirational woman who one day found herself with a baby in her arms. Before I came to her household she spent more than 20 years working on a rural village in nowhere Hidalgo with a dentist friend of her. These two women wanted to do something for the least and unreached people of our country. So they decided not only to bring help on the medical area but also decided to teach this community how to read, how to cook, how to do something with the few resources this people had 45 years ago. They also brought an amazing spiritual insight that changed their lives. It was not easy for them to be accepted in a society ruled by men. Still they loved the people and were convinced that they had a superior call to bring a difference in this people’s life. Having said that, it is fair enough to say that this woman (now almost 80 yrs) managed wonderfully to give me education, household, clothing and food. My whole life has been an amazing, yet powerful declaration, that women are able to work equally as men. And also I have seen how often women are discriminated by the fact of merely been females.
I read two statements that blow my mind and made a significant impact on my life. The first one reads as follow: “Women now want to be known by their accomplishments and occupations and not merely as ‘Mrs. Joh Smith’.¨ This is so true because women were created and granted the same potential, rights and capacity as men. I believe that God grant them tremendous potential and that if we ever expect an extraordinary breakthrough in our society; it will be initiated as well as ignited by women. Why do I say this? Well because women are the ones who raise kids. And they have this brilliant opportunity to plant the seed of change in the little lives they are raising up. Unfortunately not all women sees this potential strength that have right in front of them. The second statement reads as follow: “The ‘new breed’ of women sought to be autonomous agents, able to guide and direct themselves.” I believe that we, men, shall acknowledge this “new breed” and grant them the same rights and privileges we have. This “new breed” of womanhood have so much potential, potential that has to be shared!!! My prayer is that our society stops paying lower wages to working women, that the fact of getting pregnant stop being consider as a “performing obstacle”, my prayer is that one day we, in conjunction, men and women work together equally, partner together to transform our society, our world into a place that brings, place, and cherish dignity by placing value upon humanity.
